Info ChemSex

En Gais Positius trabajamos, desde hace años, dando respuesta al consumo recreativo de drogas a través de la información, el asesoramiento y la formación con el fin de disminuir los riesgos derivados de ese uso.

Con esta finalidad nació, en 2011, el proyecto InfoDroga Gratis y creamos ahora este espacio web para proporcionar información y recursos a los usuarios de ChemSex que faciliten la toma de decisiones y la disminución de los riesgos derivados del consumo de drogas.

¿Qué es el ChemSex?

No existe una definición exacta para el término ChemSex (acrónimo de los términos ingleses chemical y sex) pero podríamos decir que sí hay un consenso sobre varios de los actores que la componen:

  • el consumo intencional de drogas entre hombres gais, bisexuales y otros HSH (GBHSH) con la finalidad de mantener relaciones sexuales
  • las drogas más asociadas al ChemSex son el GHB/GBL, la mefedrona y la metanfetamina o Tina administradas de diversas formas y también combinadas con otras sustancias (alcohol, cocaína, MDMA, anfetaminas…)
  • los usuarios del ChemSex usan las apps móviles de geolocalización y de mensajería para contactar y, cada vez menos, algunas webs específicas de contactos
  • en muchas ocasiones el ChemSex se lleva a cabo en ‘sesiones’ que pueden durar varios días, pero también hay usuarios que lo practican solo durante unas horas
  • en la mayoría de casos la práctica del ChemSex se realiza de manera grupal, aunque hay personas que optan por realizarlo solo en pareja, tríos o en grupos cerrados a los que asisten hombres que ya se conocían
  • en la actualidad el ChemSex se realiza en casas de particulares, pero también, en menor medida, en saunas y zonas de cruising

En general podemos decir que, aunque la aparición del ChemSex es reciente, estamos frente a un fenómeno relativamente nuevo y socialmente muy complejo, pero con cierto recorrido ya que se viene registrando desde hace una década en otras ciudades, como Londres, entre la población GBHSH.

¿Estoy ‘enganchado’?

Antes de hablar del consumo es importante poder diferenciar entre lo que se denomina consumo recreativo y consumo problemático.

En el primer caso el consumo tiene como finalidad la búsqueda del placer y se lleva a cabo en ambientes culturales en los que ese consumo está aceptado. Sin embargo, estaríamos hablando de consumo problemático cuando aparecen otros factores como pueden ser la adicción, la pérdida de control, las afectaciones a la salud física y/o psíquica y en las relaciones familiares, sociales, laborales, etc.

Si bien es cierto que, en ocasiones, un consumo recreativo podría terminar desencadenando un consumo problemático no todas las personas tienen la misma percepción sobre qué tipo de consumo están ejerciendo ya que también corresponde al consumidor analizar hasta qué punto su consumo puede encajar en estos perfiles o el grado de consumo que quiere realizar.

No todos los consumos son problemáticos y se ha de tener en cuenta que cuando hablamos de consumo problemático o de drogodependencia, nunca existe un único motivo por el cual una persona desarrolla esta conducta. La suma de diversos factores, que se pueden relacionar entre sí, suelen ser los que desencadenan estos comportamientos.

Entre los motivos o razones para verse involucrado en estas prácticas destacan los siguientes:

  • sentirse libre sexualmente y superar problemas de intimidad
  • superar el miedo al rechazo y a la vergüenza en el contexto sexual
  • afrontar la estigmatización del VIH
  • superar problemas del pasado
  • superar una homofobia interiorizada
  • tener prácticas sexuales más satisfactorias
  • sentirse miembro de una comunidad

En cualquier caso, si quieres averiguar qué tipo de consumo tienes, si crees que puede ser problemático y lo quieres modificar, cambiar o abandonar te puedes plantear una serie de preguntas cuyas respuestas podrían ayudarte a clasificar tu consumo y tomar decisiones.

Algunas de esas preguntas son:

  • ¿Controlas tu consumo y las decisiones que tomas relacionadas con él?
  • ¿Con qué frecuencia te gustaría tomar drogas/sustancias recreativas?
  • ¿Te has arrepentido o sentido mal después del consumo?
  • ¿Alguna vez has necesitado atención médica, hospitalización o atención de urgencia como consecuencia del consumo?
  • ¿Parte de tu vida social y/o con amigos se lleva a cabo consumiendo?
  • ¿Has faltado al trabajo, a citas con amistades y familiares o dejado de lado tus estudios/formación por estar consumiendo?
  • ¿Has superado el límite de dinero que tenías asignado al consumo en alguna ocasión?
  • ¿Dedicas más dinero al consumo que a cubrir otros aspectos como la alimentación?

En relación con tu vida sexual:

  • ¿Estas satisfecho con tu vida sexual?
  • ¿Con que frecuencia mantienes relaciones sexuales con drogas?
  • ¿Cuánto sexo – ninguno, algo, la mayor parte, todo – mantienes con drogas y cuanto te gustaría tener sin ellas?
  • ¿Qué crees que sucedería si no consumieses sustancias durante tus relaciones sexuales?

En Gais Positius disponemos de un servicio de atención psicológica, así como varios profesionales de la comunidad LGTBI, con gran experiencia, a tu disposición.

Si estas interesado puedes contactarnos llamando al 93 298 06 42 o por correo electrónico a gaispositius@gaispositius.org

 

 

¿Qué estoy consumiendo? GHB/GBL

GHB/GBL (ácido gamma-hidroxibutírico), también conocido como G, bote, chorri y éxtasis líquido. El GHB es un anestésico que ralentiza la actividad corporal y cerebral y se presenta en forma líquida por lo que su vía de administración es oral.

Efectos: sensación de euforia, desinhibición, aumento del deseo sexual y relajación del esfínter anal. En dosis bajas sensación de calma y bienestar. Los efectos comienzan a notarse de 5 a 30 minutos después de haberlo tomado y duran de 1 a 3 horas.

En las relaciones sexuales puede influir positivamente, gracias al desbloqueo de las inhibiciones y a que puede incrementar la sensibilidad al tacto y la capacidad eréctil, así como retrasar y potenciar los orgasmos.

Efectos adversos: adormecimiento y aturdimiento, perdida general de sensibilidad en el cuerpo, dolores de cabeza, confusión. En dosis elevadas puede causar sedación completa, vómitos, delirios, psicosis, descenso de la frecuencia cardiaca hasta el coma.

Reducción de riesgos: tomar pequeñas cantidades en cada ocasión para observar cómo reacciona el cuerpo, espaciar las tomas, no compartir del mismo vaso de otros o beber de un vaso abandonado, evitar tomar al mismo tiempo otras drogas depresoras como el alcohol.

Si se mezcla con otra bebida para que varias personas lo consuman de un mismo vaso, el GHB se deposita en el fondo, por lo que el último en beber es quien consume la mayor parte lo que podría tener como resultado que se sobredosifique.

Más información sobre otras drogas (cocaína, MDMA, poppers, cannabis, ketamina, alcohol, speed) en InfoDroga Gratis.

¿Qué estoy consumiendo? Mefedrona

MEFEDRONA, también conocida como Mefe, Miau-Miau, Meph, 4-MMC, M-CAT. La mefedrona es un estimulante que provoca euforia y aumenta la sensación de empatía. Se considera una sustancia de nueva aparición y se puede conseguir en polvo, cristal y en cápsulas o comprimidos por lo que su vía de administración puede ser oral, esnifada o inyectada (slamming).

Efectos: energía, euforia, estimulación, aumento del deseo sexual, retraso de la eyaculación, mayor sensación de placer y en ocasiones aumento de la empatía. También disminuye el apetito, deshidrata e incrementa el nivel de alerta. Si se consume esnifada los efectos aparecen a los 5 – 10 minutos, mientras que por vía oral tardan entre 15 y 45 minutos.

En las relaciones sexuales puede provocar que te sientas extremadamente excitado lo que podría facilitar que realices prácticas que no aceptarías en otras situaciones. El consumo prolongado hace perder el deseo sexual. Finalmente, la mefedrona puede generar un consumo problemático asociado al sexo y hacer que sea más difícil practicarlo sin ella.

Efectos adversos: sensaciones corporales extrañas, compulsividad, cambios en la temperatura, visión distorsionada, insomnio, náuseas, irritación o erupciones de la piel. También palpitaciones, aumento de la presión arterial, pánico, comportamiento agresivo, paranoia, alucinaciones y psicosis.

La sobredosis de mefedrona puede provocar un gran aumento de la temperatura corporal, arritmias, dolor de pecho, convulsiones, mareos, calambres, entumecimiento y amoratamiento de las extremidades y enrojecimiento de las articulaciones.

El abuso y uso crónico provoca una tolerancia significativa y dependencia psicológica pudiendo dar lugar a depresión severa, estrechamiento de los vasos sanguíneos, reacciones autoinmunes o vasculitis y problemas cardiovasculares.

Reducción de riesgos: espaciar las dosis. También es importante hidratarse de manera intensa con agua, bebidas isotónicas o ricas en azúcares y sales minerales.

Si se toma esnifada no compartir el rulo de esnifar puede evitar la hepatitis C y otras infecciones. En el caso de usarla inyectada, no compartir los utensilios para su preparación y consumo reducirá los riesgos de adquirir infecciones.

Más información sobre otras drogas (cocaína, MDMA, poppers, cannabis, ketamina, alcohol, speed) en InfoDroga Gratis.

¿Qué estoy consumiendo? Metanfetamina

METANFETAMINA, también llamada Tina, Crystal Meth, Meth y T es un estimulante más potente que la anfetamina con una presencia muy elevada en las sesiones de ChemSex. Se puede adquirir en polvo blanco o de otros colores, cristalino, inodoro y de sabor muy amargo. También en pastillas, cápsulas o cristales grandes. Estas presentaciones hacen que se pueda tomar fumada, esnifada, inyectada (slamming) y por vía anal.

Efectos: sensación de energía, euforia, aumento de la confianza y de la seguridad, aumento del deseo sexual, retraso de la eyaculación y mayor sensación de placer. Disminuye la necesidad de dormir y comer e incrementa el nivel de alerta. Estos efectos aparecen casi al momento cuando se consume esnifada, fumada, inyectada (slamming) y por vía anal. Por vía oral los efectos suelen aparecer al cabo de media hora.

En las relaciones sexuales puede provocar que te sientas extremadamente excitado lo que podría facilitar que realices prácticas que no aceptarías en otras situaciones. El consumo prolongado hace perder el deseo sexual. Finalmente, la mefedrona puede generar un consumo problemático asociado al sexo y hacer que sea más difícil practicarlo sin ella.

Efectos adversos: aumento de la frecuencia cardiaca, del ritmo respiratorio y de la presión arterial, insomnio, ‘mandibuleo’, y, en ocasiones, paranoia. Otros efectos: dolor de cabeza, boca seca, dificultades para orinar o tener una erección, deshidratación.

La sobredosis de metanfetamina puede provocar irritabilidad, sudoración, confusión, hipertensión, taquicardia, aumento de la temperatura hasta provocar delirios, manías, autolesiones, arritmia, fiebre, convulsiones, coma y colapso circulatorio. Para evitar la sobredosis, no exceder de un consumo de 150 mg.

El abuso y uso crónico provoca una tolerancia y dependencia muy rápidas. El deseo por el consumo de la sustancia es muy fuerte. El uso continuado puede provocar graves afectaciones psicosociales. En ocasiones el consumo continuado produce disfunción sexual, problemas de corazón o psicosis. A largo plazo puede causar daño cerebral.

Reducción de riesgos: espaciar las dosis. También es importante hidratarse de manera intensa con agua, bebidas isotónicas o ricas en azúcares y sales minerales. No mezclar con otros estimulantes.

Si se toma esnifada no compartir el rulo de esnifar puede evitar la hepatitis C y otras infecciones. En el caso de usarla inyectada, no compartir los utensilios para su preparación y consumo reducirá los riesgos de adquirir infecciones. Cuando se consume fumada en pipa puede existir riesgo de quemaduras y de infecciones respiratorias.

Más información sobre otras drogas (cocaína, MDMA, poppers, cannabis, ketamina, alcohol, speed) en InfoDroga Gratis.

¿Puedo reducir los riesgos cuando consumo? Medidas básicas

En el apartado de GHB/GBL, mefedrona y metanfetamina hemos descrito algunas formas de reducir el riesgo derivado del consumo de esas sustancias. Ahora, te indicamos algunas medidas básicas que puedes aplicar como usuario de ChemSex.

ChemSex y consumo:

  • infórmate sobre las sustancias que consumes y sus posibles efectos
  • ponte una hora límite para dejar la sesión
  • espacia las sesiones de ChemSex
  • no compartas el material que utilizas para inyectarte sustancias
  • mantente siempre hidratado (con agua) si consumes sustancias durante las sesiones
  • durante la sesión, intenta pensar bien en cuáles son tus límites y controlar lo que has ido tomando
  • asegúrate de ir con la actitud adecuada y si te encuentras mal o de bajón, piensa en alguna otra forma de sentirte mejor que implique menos riesgo de perder el control
  • toma tus decisiones y piensa en tus límites antes de empezar la sesión.
  • si estás en una sesión con otros amigos, acordad comprobar de vez en cuando si todo va bien.
  • lleva contigo preservativos y lubricantes

ChemSex y VIH:

  • si tienes VIH y estás en tratamiento, asegúrate de llevar contigo la cantidad suficiente de antirretrovirales, sobre todo si crees que la sesión se puede alargar
  • si crees que podrías perder el control o no podrás evitar prácticas de riesgo que puedan exponerte al VIH infórmate y valora la posibilidad de tomar la profilaxis preexposición (PrEP)
  • si has tenido alguna práctica sexual con riesgo para contraer el VIH, puedes pedir la profilaxis post exposición (PPE) antes de que pasen 72 horas (3 días)
  • hazte pruebas de infecciones de trasmisión sexual (ITS) de manera regular
¿Qué puedo hacer? Alguien no se encuentra bien

A continuación, te facilitamos algunas pautas para saber cómo podrías actuar si alguien pierde la consciencia o está consciente pero no se encuentra bien durante un encuentro de ChemSex.

Como recomendación general está la de asignar a una persona, que no consuma o cuyo consumo sea muy moderado, el ‘cuidado’ de los participantes en la sesión o acto de ChemSex y si no la hay es importante intentar mantener la calma ante este tipo de situaciones no deseadas.

A continuación, te damos unas pistas que podrían indicar que una persona se está ‘pasando’ con la cantidad o que comienza a encontrarse en riesgo.

Síntomas externos: piel pálida, sudor intenso, vómito, perdida de equilibrio, movimientos desacompasados o erráticos, convulsiones, dificultad en el habla y para mantener los ojos abiertos, sueño muy profundo (difícil despertar a la persona), estado de agresividad y/o agitación, confusión.

Síntomas ‘internos’ (menos apreciables a primera vista): pulso débil, ritmo cardiaco y respiratorio lento, respiración débil – interrumpida o ruidosa -.

En el caso de que la persona que tiene algunos de estos síntomas esté consciente llévalo a un lugar tranquilo para que se pueda calmar si ha entrado en pánico y tiene un respiración arrítmica o entrecortada. Acompáñale en todo momento sin ‘agobiar’ pero haciéndole saber que estás ahí y que pronto se encontrará mejor.

Después, llama a un servicio de emergencias como el 112 y explícales, de manera tranquila y concisa, que está sucediendo y dónde os encontráis.

Si los síntomas de la persona empeoran y hay más gente dónde te encuentras o cerca, pide ayuda médica a otra persona.

¿Y si está inconsciente?

Ante una situación así mantén la calma y:

  • coloca a la persona de costado en el suelo (así evitarás que si vomita se ahogue o que se muerda la lengua si tiene convulsiones)
  • llama a un servicio de emergencias como el 112 y explícales, de manera tranquila y concisa, que pasa y dónde estáis
  • quédate con la persona mientras llega la ayuda y observa periódicamente su respiración (si deja de respirar aplica respiración artificial y compresiones si sabes cómo hacer estas maniobras)
  • cuando llegue la ayuda médica facilita al personal sanitario toda la información que tenga sobre lo que ha sucedido y si sabes lo que ha consumido la persona indícalo también
¿Dónde consigo más información? Recursos y servicios

Si quieres una información más amplia y detallada, ahora te enumeramos una serie de recursos y servicios online, y también presenciales, relacionados con el ChemSex:

Más info, menos daños es un proyecto para la reducción de riesgos asociados al consumo de drogas en el colectivo LGTBI, gestionado por nuestra entidad, en el que dispones de más información sobre otras drogas (cocaína, MDMA, poppers, cannabis, ketamina, alcohol, speed).

Asesorías LGTBI de Gais Positius, pone a tu disposición varios profesionales de la comunidad LGTBI con gran experiencia en áreas como la atención psicológica, social y jurídica.

Chemsex.info es el programa para usuarios de ChemSex de la asociación Stop Sida que te facilita, entre varias cosas, información sobre sustancias, reducción de riesgos y atención presencial o por videoconferencia de la mano de profesionales de la comunidad gay.

Infodrogas-VIH, de la entidad gTt-VIH, es un proyecto de reducción de riesgos y daños asociados al consumo de drogas en personas con el VIH en el que podrás, por ejemplo, consultar posibles interacciones entre los medicamentos del VIH que tomas y drogas recreativas y/u otras sustancias.

Chem-safe.org es una web de información y prevención sobre drogas y sexo desde una perspectiva de reducción de riesgos, fruto de la colaboración entre distintas entidades que trabajan en ámbitos complementarios.

Drassanes – Valle de Hebrón (Centro de Salud Internacional y de Enfermedades Transmisibles) es un servicio centrado en infecciones de transmisión sexual de la sanidad pública para toda Cataluña que dispone también de atención específica para usuarios de ChemSex.

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